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Es curioso observar cuantos de nosotros, unos más, otros menos, estamos pendientes de todo lo que sale en el mercado para atrasar los signos de la edad y es música para nuestros oídos escuchar la palabra Anti-aging, alimentos, medicina, cremas, tratamientos, suplementos alimenticios, etc. todo para ayudarnos a lucir muchos años más joven o no aparentar nuestra edad.
Por qué tememos tanto a envejecer, quién nos ha dicho y de donde ha salido que ser viejo es malo o negativo. Sí es cierto que mientras más años tenemos y más vivimos en el mundo, se van notando los signos de lo vivido, alguna rodilla que nos jugó una mala pasada practicando algún deporte, haber tomado el sol sin protección durante nuestros años de juventud, un hígado débil por haber abusado de noches de fiesta y alcohol, son algunas de las actividades que desarrollamos durante la vida que al pasar de los años nos pasan la factura, al limitarnos en nuestras actividades diarias que antes hacíamos sin dificultad o al proyectar una piel opaca y manchada en el espejo, costándonos miles de dólares tratar de reparar el daño.
En muchos de los casos la solución para tener una vejez digna es llevando una vida saludable y respetando nuestro organismo desde la juventud. Sabiendo que no somos invencibles y que todo lo que hagamos en la juventud bueno o malo, se verá reflejado en nuestra forma de envejecer. Por supuesto que estoy de acuerdo con tratamientos y cirugías, pero mientras menos necesites más naturales se verán los resultados y serás un viejito o una viejita “chic”. Es más rico envejecer con elegancia y clase, para ser ejemplo a seguir por las generaciones que van caminando hacia nuestra dirección.
Hay que aceptar las arrugas y las canas como huellas de nuestra sabiduría y experiencia, percibiéndolas como signos de respeto. Nadie que no haya vivido a plenitud está libre de huellas visibles o invisibles, hay que celebrar la vida en todas sus etapas y disfrutar de la vejez a medida que se va presentando, como un proceso normal y la mejor forma es sin perder la juventud interior que al final del día es la que más importa para llegar al final lleno de vida.
Te invito a leer está nueva edición donde nuevamente te regalo herramientas para logar tus objetivos de vida saludable y balanceada, empezando por manejar el estrés con alimentos anti-estrés y técnicas de meditación. También te recomiendo el artículo sobre la dieta de las francesas y conocerás finalmente la razón de sus esbeltas figuras, pero ninguna dieta funciona por si sola, es importante que hagamos ejercicios y como en las ediciones anteriores “Lele” nos ofrecer más consejos para desarrollar tu rutina de ejercicios según tus necesidades y personalidad, este mes nos muestra una rutina de fuerza y resistencia para el tren superior. Otra vez tenemos a Bito Paz con su Itinerario de Vida, siendo un ejemplo de lo que significa una vejez llena de vida. |